lunes, 19 de marzo de 2007

El círculo de los escritores


¿Quién podrá confimar los deseos del hombre? Rondaran las caricias tras de toda sombra y no habrá nada. Tal vez un recorte arrugado de algo que se quizo mostrar como angustioso pero dio la cara como un simple malestar.

Yo asistí a mi propio funeral, no llovía como suele esperarse; no hubieron tantas lágrimas como planeaba. Prueba de que no he lastimado lo suficiente.

Si resucitara tras un arreglo demoníaco volvería a abandonar a las mismas mujeres pero lo haría de manera más sádica, de forma de generar un verdadero rencor; motor mismo de la sociedad actual.

Dejé algunos esbosos de historias tirados por ahí, alguna esperanza metiche en busca de un anfitrión.De tan estúpido creí llegar a algo.

En este gentil puesto de ultraumba lo veo todo más claro.Pensar que luche por causas perdidas y lo hize orgulloso, ahora ya no me inspira nada.
Si volviera el tiempo atrás rompería unas cuantas vidrieras más y trabajaría menos, nada de empleado modelo en plena sumisión.
Los posters en el cuarto no los lamento, la cuota de rebeldía permitida asusa el corazón de vez en cuando.

- ¡Abandona la escritura!- me gritó una parca desde un cosado del vacío- por hoy te hemos torturado bastate, mañana seguiras relatando tu vida.

Ojalá Dante hubiese recordado el círculo de los escritores.

2 comentarios:

Ana dijo...

Me fasina saber que hay todavía tan buenos escribidores que comparten lo suyo con el mundo. Buenaso, y sigue así.

Cachucho dijo...

la resaca del "parpulo epitelial " se desgrana al raspar las letras destecoso